Forbes – Risto Mejide: «Si quieres llegar rápido a una conclusión, lo más fácil es dejarte engañar»

Noticia de Forbes España 25 de mayo de 2020.

Risto Mejide, executive creative director AFTERSHARE.TV, ha hablado con Andrés Rodríguez, presidente y editor de Forbes España, sobre el papel de la publicidad y la comunicación en un nuevo #ForbesLive.

El publicista ha comenzado su intervención asegurando que cuando uno se dedica a comunicar «aprende todos los días mucho más«. En este sentido, considera que cuando esto deja de ocurrir «es cuando tienes que retirarte».

Además, añade que «la mejor comunicación parte de la autenticidad. Si quieres que algo dure hazlo auténtico. Los medios nos hemos decantado por la rentabilidad y no por la veracidad«.

En relación a la fama, cree que para poder comunicar es necesario observar, algo que resulta complicado cuando «te conviertes en el observado».

En su opinión, «la fama es simplemente un reconocimiento público a algo que puede ser incluso accidental en tu vida«. Sin embargo, ve algo positivo: «la fama también te aporta conocer gente interesante. Tener un atajo para acceder a ciertas personas».

Confirmar vs informar

Su dilatada experiencia en comunicación y publicidad permiten al directivo ser crítico. Mejide cree que la prisa es un claro enemigo del saber. «Si quieres llegar rápido a una conclusión, lo más fácil es dejarte engañar«.

Por ello, asegura que las fakes news no son el gran enemigo, sino la comodidad de las personas, y que el estar bien informado «será cosa de ricos».

Asimismo, tacha de peligroso que los medios «confirmen», en vez de «informar».

En relación al papel de la televisión generalista, tiene claro que cumple un cometido muy importante: «Si vemos lo mismo al día siguiente tenemos algo que comentar».Y, se ha acordado del papel que juega la democracia en todo esto: «El problema es que mucha democracia no ha significado mejor democracia. Creo que el ciudadano no es consciente del poder que tiene cada vez que vota. El consumidor es más poderoso que un votante. Cuando compras algo estás validando una manera de hacer las cosas».

Dialogar es fundamental

Las agencias de comunicación desarrollan diferentes modelos de trabajo, entre los que se encuentra la consultoría. Para Mejide, esta tarea consiste en un diálogo a través del cual alguien te ayuda a pensar.

Además, asegura que aunque las tecnologías cambian, la materia prima no lo hace.

Por otro lado, el directivo subaraya que lo mejor que tiene AFTERSHARE.TV es la gente. «Somos un equipo que intenta ayudar a los clientes desde una honestidad brutal«

Risto Mejide está escribiendo una novela, pero explica que no avanza como le gustaría: «Estoy escribiendo una novela, pero voy mucho más lento de lo que pensaba. Mi idea es publicar algo antes de final de año. Tiene que ver con la capacidad de pensar».

Marketing Directo – Risto Mejide y Marc Ros hablan con Xavier Marcet sobre la misión de las compañías en este momento de cambio

Noticia de Marketing Directo 12 de mayo de 2020.

Xavier Marcet participa en «Charla Aporta o Aparta» para ofrecer su visión sobre los retos de las empresas en la actualidad y reflexionar sobre ello junto a los fundadores de AFTERSHARE.

AFTERSHARE organizó ayer un encuentro online en streaming al que acudió Xavier Marcet, reconocido consultor de estrategia, innovación y emprendimiento corporativo y presidente de Lead to Change y 8Wirespara ofrecer una charla bajo el título «Día 0. Actívate o actívate».

El evento «Charla Aporta o Aparta» comenzó con las palabras de bienvenida de Marc Ros, fundador y CEO de AFTERSHARE, quien señaló que nos encontramos en un momento en el que «o aportas, ayudas o contribuyes, o mejor que te apartes«. Se trata de un concepto lanzado por Risto Mejide y que refleja «el espíritu empresarial que ahora más que nunca es fundamental» defendido por la compañía.

«Los negocios los puedes hacer con tecnología y un ejército de precarios que te repartan las cosas, pero las empresas las haces con personas», dijo Xavier Marcet al iniciar su charla. «Creo que esta crisis nos ha tocado muy fuerte porque da en el centro, en las personas», agregó. «Llevamos mucho tiempo teniendo una sobredosis de tecnología«, advirtió, señalando como claves esas organizaciones que «saben sumar muy bien las personas y la tecnología».

Durante su intervención, Marcet compartió un balance sobre «lo que sube y lo que baja» durante esta crisis. En el primer grupo, destacan conceptos como la agilidad – tanto en los hospitales como en muchas empresas -, la misión y la complejidad, mientras que pierden las burocracias, las tonterías o la mediocridad, entre otros.

Xavier Marcet

«Ha habido gente que se ha dado cuenta rápido que esto iba de propósito y se ha dejado de tonterías. De hecho, la gente que ha hecho cosas grandes han sido los capaces de sumar una misión importante y la agilidad«, indicó.

«Muchas empresas se han dado cuenta de que no pasa nada en dar confianza y empoderar, no hace falta mantener una cultura siempre de control. Esta confianza nos puede permitir crecer de otra manera y ser organizaciones muy distribuidas», explicó, haciendo referencia al teletrabajo al que ha obligado la cuarentena.

Explicó, también, que a aquellos a los que les ha ido bien son «los que piensan y actúan«, no «los que imitan tarde», así como a los que han encajado la situación y han sido capaces de esforzarse. Gana, además, la estrategia en momentos de cambios profundos, pero pierde la planificación porque «el mundo cambia más rápido que nuestra capacidad de planear».

Para Marcet es también el momento de innovar, siempre teniendo claro que «la innovación aporta valor y las ocurrencias aportan decibelios».

Por otro lado, la flexibilidad toma fuerza frente a culturas muy rígidas, gana la transformación y pierde «una determinada forma de entender la formación». Marcet defiende que los líderes están para servir y que a las organizaciones se les debe «reconocer el alma».

«Si lo que pretendemos es una transformación, no esperemos a que vuelva la dictadura del día a día»

El experto tiene claro que esta situación «va a acelerar una serie de cambios». Hablando con sus clientes, llegó a la conclusión de que no había razón para esperar a cambiar. «Hay que entender que los cambios de las organizaciones somos la gente en transición, y para que esto pase hay que aprovechar determinados momentos. Si lo que pretendemos es una transformación, no esperemos a que vuelva la dictadura del día a día«, aseguró.

El consultor se detuvo, por otro lado, en la autenticidad y la consistencia. «El éxito es lo que todos buscamos cuando ponemos en marcha un proyecto, pero si uno tiene una cierta perspectiva, se da cuenta de que en las trayectorias largas hay éxitos, fracasos, momentos cumbre y momentos valle, y necesitamos tenerlos«, afirmó, poniendo el foco la importancia de tener «comunidades de gente que no sirva solamente para el éxito». «Necesitamos gente que multiplique esa lógica de crecer haciendo crecer, y esto es lo consistente», agregó. La consistencia en un primer momento fue la supervivencia y después pasó a ser el «actívate», volviendo con una mejor versión. En este contexto hará falta la humildad, porque «todos nos vamos a equivocar».

Tras su presentación, Xavier Marcet pudo charlar con Marc Ros y Risto Mejide, una conversación en la que recordó que las empresas deben tener una mentalidad «ambidiestra»: explotar su producto – para lo que sí se necesita planificación – al mismo tiempo que se generan otras oportunidades con una gran capacidad de adaptación.

Risto Mejide aprovechó para plantear la reflexión sobre la finalidad y utilidad de los planes. Además, apoyó la necesaria honestidad de las empresas y de las personas que defiende Marcet a través del concepto de autenticidad.

«Todos sabemos lo que está pasando pero muy pocos se preguntan lo que no está pasando, y eso muchas veces nos lleva a ser borregos de la actualidad o del management», advirtió. Mejide coincide también con la reflexión del éxito y la consistencia de Marcet. «Cuesta muchas veces como empresa mantenerte interesantes para tus trabajadores, para tus clientes y para ti mismo, porque los intereses de una persona también van cambiando», aseguró.

«Deberíamos fijarnos si un anuncio es tan importante para la gente como nosotros creemos»

«La responsabilidad social corporativa es la responsabilidad de la empresa, no veo diferencias entre una y otra. No se puede ser mala persona y buen empresario», enfatizó.

Sobre la reflexión de Risto Mejide, Marcet destacó la importancia de «no cansarse de uno mismo ni de la propia empresa» y afirmó que «la única forma de no casarnos de nosotros mismos es que somos capaces de cambiar«.

Marc Ros se interesó al finalizar la sesión por los cambios que debe haber en los líderes y en el management de las empresas para abordar la nueva realidad. «Además de ser buenas personas, los líderes tienen que ser capaces«, señaló Marcet.

Por su parte, Risto Mejide reveló que en AFTERSHARE trabajan con un modelo de checklist para definir «si una idea puede ir adelante» basado en tres «R»: relevancia, reputación y resonancia. El publicista admitió que se estaban equivocando en el concepto de «relevancia». «Desde mi punto de vista la relevancia es la ley, porque todo lo que preocupa a la gente está en la ley«, aseguró, lanzando su crítica al sector publicitario: «En una industria inflada por el ego, deberíamos recordar que nuestra ley de publicidad es de 1988 y desde entonces no se ha cambiado, imagínate lo poco que le importa a la gente».

«Si queremos cambiar realmente lo que hay ahí fuera deberíamos fijarnos si un anuncio es tan importante para la gente como nosotros creemos, y si no habría que empezar a hacer otra cosa», declaró.

La clave para Marcet reside en la «observación de lo que la gente hace», y a partir de ahí, «sacar propuestas que realmente tengan sentido».

FIAP 2018. MARC ROS ENTRE LOS MEJORES PARA ELEGIR A LOS MEJORES

Del 23 al 26 de septiembre llega a Buenos Aires la 49º edición del FIAP con Marc Ros en el line up.

Por segundo año consecutivo el jurado del FIAP (Festival Iberoamericano de la Publicidad) tendrá un representante de AFTERSHARE.TV. En la edición de 2017, Risto Mejide participó valorando la categoría ‘Formatos’,  y este año Marc Ros estará presente para juzgar las piezas presentadas en la categoría ‘Anuncios’. El jurado de este año estará compuesto por 4 presidentes y 36 jurados, todos ellos prestigiosos profesionales del sector.

En la edición de este año, se juntarán importantes profesionales de la comunicación: creativos, representantes de medios y anunciantes. Y competirán más de 8.500 piezas de diferentes categorías como Formatos, Innovación, Anuncios y Producción. Además, contará con la presencia de Sir Martin Sorrell de WPP plc, el fundador del mayor grupo de publicidad y relaciones públicas del mundo, como principal conferencista. Pero el FIAP es mucho más y habrá 3 jornadas colmadas de Q&As, paneles, conferencias y masterclasses, además del certamen de Jóvenes Creativos.

En definitiva, el FIAP es el festival de referencia en el que se descubren las tendencias de comunicación más actuales y es un orgullo poder formar parte de él.

FIAP 2018

Risto estrena el programa ‘All you need is love… o no’

El programa ‘All you need is love… o no’ se estrena hoy en Telecinco de la mano de Risto Mejide, Socio Creativo y Director de AFTERSHARE.TV.

Hoy a las 22:00h, en pleno prime time, arranca en Telecinco ‘All you need is love… o no’, el nuevo programa de Risto.

El programa contará con colaboradores de la talla de David Guapo, Irene Junquera, Raquel Sastre o Manu Sánchez, entre muchos otros. Un formato inspirado en el mítico programa ‘Lo que necesitas es amor’ de los ’90.

Durante tres horas y media podremos descubrir un sinfín de historias de amor y desamor, algunas de ellas con final de lo más inesperado. Además, Risto junto a sus colaboradores comentarán las reacciones de los protagonistas, animando a los espectadores a participar a través de las redes sociales. El público en plató también tendrá un papel protagonista, compartiendo sus propios testimonios en materia de amor.

Todo el mundo sabe que no hay nada mejor que vivir el amor en primera persona. Por eso, no os contamos más y os animamos a que lo descubráis por vosotros mismos.

 

Entrevista a Risto Mejide – El Mundo PAPEL

Risto Mejide: «Me ha costado mucho dinero tener huevos».


Entrevista completa publicada en El Mundo Papel el 26 de Marzo de 2017. Escrita por: 
Javier Gómez Santander. Fotografía: Javier Nadales.

Llega Risto Mejide a Malasaña sonriendo. Un poco tarde, pero sonriendo. Es una estrella y ayer su programa hizo un buen dato. Estamos en una tienda de decoración. Yo propuse un bar, pero su jefa de prensa respondió que a ver si creía que podía meterle en cualquier sitio. Así que nos han dejado esta tienda; un local tranquilo, mono y que hoy está cerrado al público. Ha sido buena idea, desde el taxi hasta la puerta le han gritado su nombre dos veces. En quince metros. Ahora, tres minutos después, unas chicas se han pegado al escaparate: señalan y nos apuntan con móviles. Mejide les dice hola y ellas, en vez de responder al saludo, gritan: «¡Tía, que es Risto!». Como si la gente que sale por la tele tampoco pudiera ver lo que hay al otro lado del cristal en la vida real. 

Mejide dice que por primera vez está en un momento personal y profesional en el que puede hacer lo que siempre ha querido hacer. Que «antes no sabía o no podía y ahora sí». Que tiene ganas. «Más ganas que nunca». Que comunicar es su vida y que lo está haciendo con los mensajes que le pide el cuerpo. En su programa, Chester In Love, que se ha estado emitiendo los domingos en Cuatro, han hablado del amor, de la supervivencia, del dinero o de la felicidad. Han ido, en definitiva, directos al meollo de la vida. 

P: ¿El programa ha salido parecido al momento personal en el que estás?
R: Yo siempre he sido coherente con cómo estaba. Y he intentado dar esa honestidad en todos los trabajos que he tenido. Ahora estoy en una época de mi vida en la que efectivamente estoy muy feliz. Estoy muy enamorado, como he dicho a los cuatro vientos. Por lo tanto, sería muy estúpido por mi parte blindarme y decir no, no, yo sigo siendo el mismo y sigo poniendo cara agria. No. Estoy como estoy. Y la gente lo ve.
P: Entonces, ¿el tú de antes también eras tú?
R: ¿Y quién es el tú de antes?
P: El cabrón.
R: ¿Crees que ahora no soy cabrón? Igual soy más cabrón porque lo disimulo mucho mejor. ¿Quién es el cabrón, el que va de frente haciéndose el cabrón o el que va con una sonrisa diciendo estoy enamorado y luego te la cuela?
P: Pero, ¿nos la cuelas?
R: No lo sé. No lo sé. Yo sé que soy honesto con lo que hago. Y con lo que vivo. Y en estos momentos vivo una etapa en la que no me da miedo expresarme como soy.
P: ¿Antes te daba miedo?
R: Sí. En eso sí que he cambiado. Desde mi primera gala en Operación Triunfo, hace más de 10 años, lo que ha cambiado es mi relación con la cámara. Yo a la cámara ya no le tengo el miedo que le tenía antes. Antes me tenía que blindar. Me tenía que parapetar detrás de unas gafas oscuras. Hoy también las llevo, pero las he podido llevar transparentes, o… es que ya me da igual. No tengo ese miedo.

 

Él, que era el terror hecho jurado, confiesa que tenía miedo. Aquel Mejide soltaba entonces cosas del tipo «cantas como si te hubieras tragado una cabra», o «eres un ejemplo de cómo con tan poco se puede llegar tan lejos», o «me parece fatal que gente como tú salga en televisión por hacerlo como lo haces. Me das lástima». Y las remesas de talentos de marca blanca de Operación Triunfotemblaban ante aquel publicitario con chupa de motero que soltaba verdades a navajazos. Pues bien, algunos años después, hemos visto a ese mismo tipo preguntándoles a sus invitados por el sentido de la vida, por cómo sienten y por a qué temen. Sonriendo, tranquilo, escuchando sentado en un chester que por puro mimetismo estaba in love.

P: ¿Te has vuelto más empático?
R: ¿Crees que el de antes no era empático?
P: Yo creo que no. Creo que muchos concursantes de ‘Operación Triunfo’ habrán estado días sin poder dormir después de tus comentarios.
R: ¿Y no crees que has confundido la empatía con decir palabras agradables?
P: Yo creo que incomodabas muchísimo.
R: ¿Y eso es malo?
P: No sé los frutos que les dio a ellos. A ti, más o menos, sí.
R: No, a mí y a ellos. A mí es evidente los frutos que me dio. No voy a decir que lo hice por ellos porque también lo hice por mí. Pero, en el caso de que yo no hubiera hecho eso, ¿qué habría pasado?
P: Nada. Alguien se habría ahorrado algún trauma, ¿no?
R: Sí, pero los habría visto menos gente. Piensa que en alguna de mis intervenciones se llegó al 50,2 % de audiencia. No me quiero apuntar esos 50 puntos, pero…
P: Pero no se los vio en su actuación, se los vio en su escarnio.
R: En su valoración. En su valoración. Es que tampoco hay que putear a la gente. Yo me tenía que tragar las actuaciones, la gente no hacía falta que lo hiciera.
P: ¿No te arrepientes de nada?
R: Me arrepiento de muchas cosas que no he dicho, fíjate. Errores… los habré cometido por miles, pero como cualquiera que esté en directo las suficientes horas. El programa me hizo un favor, indiscutiblemente. Pero yo también cumplí mi papel de manera extraordinaria. ¿Estábamos haciendo un programa de tele o qué estamos haciendo ahí?

Hacían tele. Tele pura. Tele de cañones de luz, excesos policromados y los mayores escotes masculinos vistos nunca en la península protagonizados por el pecho bronceado de Jesús Vázquez. Aquella tele tenía el sello de Vasile, Paolo. Y a Vasile, consejero delegado de Mediaset, lo cita mucho Mejide. Dice que es su maestro. Que lo admira. Que lo quiere. Dice que le interesa su inteligencia desmesurada y su sentido del humor romano. Habla de él como de un genio de otro planeta. Y afirma sin dudar que Vasile es su mentor.

P: ¿Eres tímido?

R: ¿Tú qué crees?
P: Yo creo que sí.
R: Yo creo que también. Pero, ¡y lo bien que lo disimulo, qué!

Eso es verdad. Disimula de vicio. Uno ve su Instagram y es como los libros de Teo pero con glamour. Risto va de vacaciones. Risto en África. Risto y su novia. Risto y su novia en Barcelona. Risto y su novia en la nieve. Risto y su novia en las Maldivas. Los dos guapos, los dos sonriendo. Los dos queriéndose. Hay tanto exhibicionismo sentimental que uno no sabe si en realidad el tímido está utilizando las redes para hacer terapia. «Es un escaparate», dice. «Yo pongo en el escaparate lo que decido que la gente vea, pero jamás abriré la tienda». 

P: ¿Eso qué significa?
R: Que mi intimidad sigue siendo mía. Lo que pongo en el escaparate, sí, que la gente lo vea, que los medios comenten. Entiendo que haya gente a la que le interese. Desde que hago eso, la presión de los paparazzi se ha ido. Les hago el trabajo. Y es mucho más agradable publicar la foto que tú quieres publicar con tu pareja que encontrarte un paparazzi cuando estás tomando algo en un bar.
P: ¿Hablamos de amor?
R: Estábamos hablando de ello, ¿no?
P: Sí, pero vamos a concretar un poco: ‘Mía’.
R: Ten cuidado, que nunca abro la tienda, te lo he dicho. Lo que ponga en el escaparate podremos hablarlo, lo que no…
P: No te preocupes. Yo te pregunto sólo…

En realidad, me pierdo en esos puntos suspensivos. Me ha liado con lo del escaparate y la tienda. No tengo costumbre de hablar con nadie sobre su novia y me siento repentinamente prensa rosa. Y es raro. El tiempo pasa y tengo que decir algo. Pienso en el texto, en Mía. Fue un bombazo. Una carta de amor que Risto publicó para su novia, Laura Escanes. Después le hizo un vídeo, que también publicó. Y ahí se disparó aún más la cosa. Apareció en todos los medios digitales, recorrió YouTube de arriba abajo dos o tres veces y recibió críticas. Críticas duras porque a mucha gente le pareció, de bonito, empalagoso. Y, aunque yo creo que es un texto a ratos duro que habla de una relación compleja, le suelto lo de las críticas. Pero a lo bruto.

P: Aquel día te cayeron muchísimas hostias, ¿no?
R: Sí, ¿tú crees?
P: Sí, cayeron muchas. Hubo gente a la que le gustó, pero otra mucha vio aquello como una cosa cursi y te puso a parir. ¿Cómo te sentó esa oleada? ¿La recibiste?
R: Claro. En este… mira. La la land. ¿La has visto?
P: No.
R: ¿Y qué críticas has recibido de la gente?
P: Que es cursi.
R: Yo he recibido las dos. Que es cursi y horrorosa y que es una pasada y es la mejor película del año. Sin verla ya te digo que La la land es buenísima.
P: ¿Sí? ¿Porque se habla de ella?
R: Claro.
P: O sea, que ‘Mía’ es una estrategia comercial.
R: No. Es un resultado. Nunca sabes si eso va a ocurrir. De hecho, no es el primer vídeo que yo hago. He hecho intros para todos los programas con mis textos, imágenes… uno nunca sabe lo que va a resultar de un producto creativo. Ahora, cuando eso ocurre, ¿qué tienes que hacer? Aplaudir. Qué bien. Ha habido mucha gente a la que le ha gustado. Ha habido mucha gente a la que no. Lo peor es lo que les sucede a los otros textos, que es que pasen indiferentes. Eso es lo peor. Ahí es cuando estoy jodido.
P: ¿Te gusta el mambo?
R: No, me gusta comunicar. Es que comunicar no es lanzar mensajes. Es que el otro los reciba. Ésa es la diferencia. Estamos equivocados si pensamos que comunicar es lanzar mensajes al mundo. Si nadie lo recibe, no has comunicado una mierda. Has hablado. Has hecho ruido. Tiene que haber alguien que los reciba. Tiene que haber alguien que te diga es una mierda o es una pasada. Da igual, lo ha recibido.
P: Volvamos al escaparate. Hay algo que dices en ‘Mía’ que me parece un abismo: «Cada día despierto con la angustia de que ése es el día en que te vas a dar cuenta realmente de con quién estás». ¿El verdadero amor lleva angustia?
R: Sí.
P: Ah.
R: El verdadero amor es una autentica putada. No es todo rosa. Es sufrir. Se sufre cuando se tiene, cuando se pierde, cuando se evoca, cuando se echa de menos, cuando se piensa en el qué dirán, cuando se siente que podría llegar otro y quitártelo. Se sufre. Se sufre. Se sufre continuamente. Afortunadamente, hay otras cosas que te lo compensan.

Sí, acaba de decir que el amor es una putada. Y el próximo programa que va a hacer en Mediaset va de citas, parejas y lleva esa palabra en el título: All you need is love… o no. Pero afirma que todas esas contradicciones se las compensa la pasión. Que necesita estar enamorado. «De lo que hago, también. Absolutamente». Lo que hace es publicidad. Ahí sale el Risto más obsesivo. El Risto al que hace pocos años situaron entre los mejores directores creativos de España. El tipo que disfruta analizando puntos débiles de marcas, haciendo diagnósticos. Lo hace en AFTERSHARE.TV, la agencia que tiene con Marc Ros.

 

P: ¿Cuánta gente curra para ti?
R: Más que para mí, en la agencia. Entre agencia y productora seremos unas cien personas.
P: ¿Qué buscas en una marca para una campaña?
R: Yo tengo un método. Pero algún día escribiré un libro, así que no lo publiques mucho.
P: No, claro. Pero dame el título.
R: Es el método de las tres erres. Lo aplico a muchos clientes y funciona bastante bien. Buscamos que todo mensaje tenga tres erres. Y esto es igual a nivel personal. Cuando tú abres la boca para decir algo tienes que pensar que cumplas tres erres. La primera erre es de relevancia. Qué coño le importa a la otra persona lo que voy a contar. Esta perogrullada ya se carga la mitad de los mensajes que vemos por ahí. La segunda es la reputación. Que además de interesarle al otro, construya algo de mí. Y la tercera es la resonancia. Resonancia en el sentido físico de la palabra: dos partículas que se comunican la una con la otra y se transfieren exactamente el mismo grado de vibración. Que te convierta en un emisor. Que vayas a casa y digas: ‘María, mira lo que me han dicho’. El universo ideal de la comunicación para mí es ése. Relevancia, reputación y resonancia.
P: ¿A quién le habrías hecho la campaña del 26J?
R: Pues mira, al PACMA. Me hubiera gustado. Porque creo que han estado a medio minuto de conseguir representación parlamentaria. Y sólo tener un escaño de gente defendiendo los animales; un escaño diciendo basta ya de corridas de toros en este país, habría valido la pena.
P: ¿Has ido a los toros?
R: Sí.
P: ¿Y qué pasó?
R: ¿Qué pasó? Que me levanté y me fui.
P: ¿No tenían trapío?
R: ¿Qué es trapío?
P: Nada, argot taurino. ¿Te repugnó?
R: Absolutamente. Me pareció un espectáculo decadente. A los toreros que he tenido delante se lo he dicho. A Fran Rivera se lo he dicho. Al Juli se lo he dicho. Les he dicho que son asesinos en serie. Y que para mí debería dejar de ser legal lo que hacen. Y Fran Rivera, a pesar de eso, es amigo mío.
P: ¿Y el Juli?
R: El Juli no es tan amigo mío. Y es una pena, porque me encanta tener un amigo que piense diferente a mí, porque es la manera de convencerlo.
P: ¿Pero te gustaría tener un amigo asesino?
R: No, asesino, no. Asesino en serie es una manera de hablar. En el diccionario tú miras asesino y es el que mata a otros seres humanos. ¿Por qué alguien que mata a un perro no es un asesino?
P: Pero en los toros mucha gente ve belleza. Plasticidad. Liturgia.
R: Eso es lo que hay que cambiar. Ver bello la tortura de un animal para que la gente aplauda me parece denigrante, retrógrado y propio de una sociedad bárbara. Ojalá algún día los toros se acaben, se acabe la tortura del toro. A mí que lo quieran lidiar…
P: Viendo tu biografía me parece que eres un tío que pone todas las cestas en los mismos huevos.
R: Joder, me voy a hacer una camiseta con esa frase. Sí. Mira, hubo un publicitario muy famoso en los años 60 que se llamaba Bill Bernbach. Dijo que los principios sólo son principios cuando te cuestan algo. Dinero, relaciones, lo que sea. Si tú me dices que eres honesto y no te ha costado dinero ser honesto, no eres tan honesto. A mí me ha costado mucho dinero tener huevos.
P: ¿Sí?
R: Sí. Y no sólo dinero. Y relaciones y amistades. Me ha costado cosas tener huevos.
P: ¿Y qué has ganado?
R: Pues, seguramente, dormir tranquilo, que es como duermo ahora. Y paz. Ya no creo tanto en la felicidad sino en la facilidad. Creo que sólo están a una letra de distancia por algo.
P: ¿Qué te da la facilidad?
R: Se basa en todo. Las cosas tienen que ir fluidas. Amar tiene que ser fluido. Y trabajar tiene que ser fluido. El fluir con las cosas cada vez me interesa más.
P: Te veo muy bien, Risto.
R: ¿Sí? ¿O acostumbrado?
P: No, tú no te vas a acostumbrar nunca.
R: No, no. Ya es tarde. A veces me dicen: Risto, no cambies. Me parece que ya no llegamos a tiempo. Pero de verdad, es una etapa muy bonita. Muy bonita.
P: Parece que han cambiado muchas cosas en estos 10 años.
R: Lo normal. No es un cambio radical, es el movimiento constante. El natural. Para mí tiene que ver con la edad. Con darte cuenta de los amigos que siguen ahí. Los familiares que ya no están. Las parejas que pensabas que iban a ser para toda la vida y no lo han sido… ese sentimiento de renuncia. Tengo una frase, que en todos mis libros la he dicho, que es: crecer es aprender a despedirse. Y creo que es un proceso de aprendizaje duro, pero, cada vez que te despides, aprendes. Te despides de personas, de estatus, de dinero, de condición física. Te despides. La vida te va enseñando a medida que te va haciendo despedirte de cosas. Yo cada vez me despido mejor. Ahora cojo las cosas con muchas más ganas, precisamente porque sé despedirme mejor.

Se despide comprando, porque este publicitario no sólo vende. Se lleva dos cojines de diseño. Paga uno y la dueña de Del Gallo, que así se llama la tienda, le regala el otro. Son bonitos, parece que de buen género y llevan frases en inglés estampadas. En uno de ellos pone: «No soy antisocial, soy demasiado bueno para ti». No es fácil que te siente bien un cojín, pero a él éste le queda de vicio.

Fuente: El Mundo Papel